LabforCulture

Bulgaria

Bulgaria a fondo: Diagnosticar la imagen

Introducción: trazar la cartografía de las visiones

En la exposición europe.art, que se inauguró en el Museo de la Ciudad de Sofía en abril, un dispositivo luminoso invita a los visitantes a realizar “diagnósticos de la visión”. La obra de Samuil Stoyanov titulada “¿Cómo ve usted Bulgaria?” minimiza y maximiza el perfil geográfico de Bulgaria, lo hace girar en varios ángulos, ofrece muchos puntos de vista, determina la dioptría y los posibles efectos/defectos de su visión.

El texto que figura a continuación se fija en un contexto y un contenido parecidos y se basa en varias entrevistas con gente inmersa activamente en el campo de la cultura en Bulgaria. A través de su propia posición y experiencia, debaten sobre acontecimientos culturales y responden a preguntas relacionadas con la escena artística independiente, las instituciones y, por último, aunque igualmente importante, las necesidades, las carencias y las perspectivas a las que nos enfrentamos después de la adhesión política oficial de nuestro país a la Unión Europea en enero de 2007.

Las personas a las que se invitó a compartir su experiencia y evaluación personales de los cambios políticos y culturales que Bulgaria ha ido experimentando desde el año 1989 son:

  • Stefan Kitanov, director y fundador del Festival de Cine de Sofía;
  • Georgi Tenev, novelista y dramaturgo, director y presentador de “La Biblioteca” en el Canal 1 de la Televisión Nacional de Bulgaria;
  • Biliana Tomova, economista que participa activamente en las áreas de políticas culturales y financiación;
  • Deiana Danailova, directora del Departamento de Integración Europea y Cooperación Internacional del Ministerio de Cultura;
  • y Pravdoliub Ivanov, que es uno de los tres artistas búlgaros elegidos para representar al país en la 52ª Bienal de Venecia. (El pabellón búlgaro de 2007 será la tercera exposición nacional en la Bienal en los últimos 50 años.)

Los antecedentes

No debe sorprender que uno de los principales problemas de la situación cultural y política de Bulgaria sea la interacción entre el Estado y el tercer sector, o sea el sector cultural.

Después de la caída del comunismo en 1989, el Estado se vio ante la necesidad de desprenderse del pasado totalitario sin distanciarse de las actividades del sector cultural. El reto residía en que se produjera un proceso efectivo y eficaz de descentralización y se crearan las condiciones para un sector cultural bien estructurado y que funcionara correctamente. Éstas son también las recomendaciones incluidas en un primer y ya obsoleto informe sobre la situación cultural y política de Bulgaria elaborado por expertos del Consejo de Europa.

Una evaluación actual de lo que sucedió en el llamado “período de transición” –entre 1989 y la entrada en la UE– incluye necesariamente un análisis del ámbito arriba mencionado. Al principio del período de transición, éste se vio como una vía que debía conducir a la democratización, un término que hoy puede parecer un poco pasado de moda.

Transformación del sector cultural

Es evidente que se ha hecho mucho en cuanto al desarrollo de políticas y actitudes en el sector cultural y más específicamente en relación con el establecimiento de un tercer sector que funcione correctamente. Últimamente hemos sido testigos de la creación de la Asociación Búlgara de Gestores Culturales y de la iniciativa conjunta de diversas organizaciones civiles –la ONG Family for Art and Culture (http://family.cult.bg). Un comité de expertos está trabajando en la transparencia y efectividad de las políticas culturales en el marco de un proyecto financiado por el Trust for Civil Society in Central and Eastern Europe (http://ceetrust.org).

Según la economista cultural Biliana Tomova, en los últimos tiempos se ha ido produciendo un cambio importante en el sector civil y en las ONG: estas organizaciones ahora se fundan a nivel nacional a expensas de organizaciones extranjeras como Pro-Helvetia (http://www.pro-helvetia.bg/), que están suspendiendo sus operaciones en Bulgaria.

Además de lo que acabamos de señalar, existe una tendencia hacia la unificación del sector, que proviene no sólo de un interés común sino también del deseo de llevar a cabo actuaciones conjuntas. Un ejemplo es la participación de expertos, en representación de la ONG Family, en el debate sobre la preparación de las directrices del Fondo Municipal de Cultura.

Hasta donde soy capaz de rastrear la historia y la lógica de este desarrollo, sólo puedo decir que lo que está sucediendo no es sólo que crece el número de organizaciones culturales como instituciones, sino que también cambia gradualmente en el foco de atención de las discusiones generales. Uno de los primeros proyectos, el del Parque Tecnológico de Cultura –cuyo objetivo era la consolidación del tercer sector y que se tradujo en la creación, aunque por poco tiempo, del Forum Civil Nacional de Cultura– todavía ponía gran énfasis en la necesidad de un partenariado conjunto de los intereses de todos los participantes únicamente dentro del sector.

Hacia la cooperación cultural

Hoy en día, el debate tiene un foco de atención diferente. Se basa en derechos y responsabilidades más conscientes, cuyo objetivo es alcanzar metas culturales y políticas específicas. Es por ello que, según Biliana Tomova, los esfuerzos deberían dirigirse hacia la creación de partenariados sostenibles –no sólo entre organizaciones del sector, sino entre el mundo empresarial y el Estado. Estos derechos y responsabilidades conscientes necesitan adoptar la forma de un lobbying funcional para mejorar las oportunidades de desarrollo del sector cultural.

La perspectiva futura de tal posición implicará cooperación en el desarrollo de una estrategia cultural, que regulará y facilitará el trabajo de las diferentes organizaciones y artistas involucrados en esta área. Como que tal estrategia aún no existe, el problema al que se enfrenta Bulgaria es el trabajo fragmentado, en el que las prácticas y los resultados no son lo bastante sostenibles. Estamos ante problemas como la financiación limitada del sector, tanto en términos del nivel de fondos genéricos para la cultura que el Estado destina como en la mejora de su gestión.

El problema de la falta de transparencia aún existe en relación con las decisiones políticas tomadas por el Estado en la gestión del sector. Éste es el lugar idóneo para mencionar algunos de los temas candentes de Bulgaria, como la creación de fondos municipales para la cultura, el estudio de una línea de base para establecer una lotería y la introducción de la Ley del 1%, la aparición del blog de Políticas Culturales y el inicio de un debate público entre expertos y representantes estatales.

Construir un contexto

La falta de contexto –es decir, de un contexto completo y políticamente bien regulado– es el principal problema que debemos abordar. El hecho de que aún no exista una estrategia formulada para la cultura coloca a los artistas búlgaros en una posición “aislada”. Según el artista Pravdoliub Ivanov, estamos ante una situación en la que el desarrollo de las prácticas va por delante del desarrollo del contexto: “Tengo la sensación de que el contexto y las prácticas van en direcciones opuestas o de que el contexto no ha cambiado a diferencia de las prácticas y los logros de artistas y ONG individuales en el campo de las artes”.

Esta falta de contexto hoy se hace aún más evidente, ya que Bulgaria se está integrando en Europa tanto a nivel político formal como a nivel cultural y político. A este respecto, el sector y el Estado están discutiendo sobre la necesidad de asumir responsabilidades. Por una parte, Deiana Danailova, directora de Políticas Culturales Internacionales en la Dirección de Políticas Culturales Internacionales dependiente del Ministerio de Cultura, afirma: “Los operadores culturales se enfrentan al reto de los complejos trámites relativos a la implementación de los instrumentos económicos de la UE que, esperamos, se solucionarán con un apoyo metodológico adecuado por parte de todas las instituciones responsables”. Por otra parte, el énfasis que Biliana Tomova pone sobre el mismo tema subraya la responsabilidad de las instituciones y, más concretamente, la responsabilidad del Estado de proporcionar información sobre los fondos disponibles.

Otra responsabilidad del Estado será la creación de mecanismos para el apoyo activo. Como ejemplo, Biliana Tomova habla del apoyo estatal del que disponían hace unos años las organizaciones húngaras que habían presentado con éxito a concurso proyectos en el marco del programa de Cultura y que no fueron capaces de proporcionar el porcentaje de financiación exigido.

Presentar la imagen de Bulgaria

En este caso, por supuesto, hay mucho más que “apoyo metodológico”. En esta línea de pensamiento, las campañas de lobbying, los foros civiles y el debate público deberían ir dirigidos a conseguir un mejor sincronía entre el Estado y el tercer sector –una sincronía que se basa en el conocimiento mutuo y la adecuada separación de deberes, con el objetivo de obtener resultados específicos que pertenezcan a una única estrategia. Esto, sin embargo, exige la concienciación política del papel de la cultura como una característica importante al presentar la “cara” y la imagen de Bulgaria.

Igual importancia tendrían en este sentido temas como la fundación de un museo de arte contemporáneo en Bulgaria, el apoyo a las galerías búlgaras que toman parte en ferias de arte internacionales, el trabajo maduro y con objetivos claros dirigido a la difusión de los productos culturales búlgaros por parte de los institutos culturales en el extranjero, etc.

Todo ello presupone entender a nivel político que la cultura crea una singularidad y una imagen que necesitamos para diferenciarnos en base a nuestra especificidad cultural y para crear una imagen política cómoda de nosotros mismos que nos garantice que tenemos un lugar propio en la mesa de negociación y cooperación común europea.

Integrarse en la Comunidad

Bulgaria se encuentra actualmente en una extraña situación política al ser miembro de la UE y no estar completamente integrada de la Comunidad. Está sólo iniciando el proceso de integración en los valores, modelos criterios y políticas europeos que van unidos a la creación de un importante entorno socioeconómico. Así pues, por una parte, su posición aún no es justa, especialmente si comparamos las posibilidades económicas de participación en la creación y consumo de la producción cultural, ya que como dice Georgi Tenev: “el billete de avión entre Sofía y Viena es mucho más caro de lo que cuesta recorrer la misma distancia desde Viena a otras ciudades occidentales”. No obstante, por otra parte, el campo operativo de la productividad cultural, así como las oportunidades potenciales para participar a nivel individual en su producción son extremadamente amplios, porque un gran número de limitaciones formales y no tan formales ya han desaparecido.

El foco de atención ha cambiado. “Hablando del perfil del director artístico en Bulgaria, yo lo situaría en Europa, porque sus características propias no son ni locales ni regionales”, afirma Biliana Tomova, al compartir su experiencia a raíz de sus últimas investigaciones. Se trata de un cambio pequeño pero importante que confirma los nuevos retos a los que nos enfrentamos.

Y el foco de atención va acompañado de la etiqueta; y la etiqueta, de la necesidad de calidad. “Los retos a los que se enfrenta aquí la escena artística independiente residen en la apertura de Europa hacia nosotros y en el peligro de que algunos de los prejuicios y clichés que habíamos dejado atrás pasen a estar justificados” (Pravdoliub Ivanov)

Desde este punto de vista, un punto que subrayan todos los entrevistados es la necesidad del lobbying para garantizar que a nivel político se comprenda que el papel de la cultura es crucial para un desarrollo sostenible. Esto significa que se tienen que incorporar las políticas de la diplomacia cultural en la estrategia común para la financiación y el desarrollo de la cultura. Hasta hoy, los institutos culturales, como el Goethe Institut, el Institute Français y el British Council, han ocupado un papel de gran importancia apoyando el estatus del producto cultural de Bulgaria. No resulta sorprendente que Stefan Kitanov, cuyo ámbito de actividad está directamente influido por la presencia, los partenariados y el prestigio internacionales, distinga su papel y subraye que el Sofia International Film Fest (http://www.cinema.bg/sff/) es la primera y más destacada “tarjeta de presentación del Estado”: “Las instituciones estatales están en deuda con este acontecimiento”, afirma Kitanov.

No se puede negar que el Estado está avanzando hacia este ámbito. La participación de Bulgaria en la Bienal de Venecia es un buen ejemplo de ello. El problema es que aún no es una práctica habitual. En palabras de Georgi Tenev: “La integración implica movimiento, tanto en las prácticas sociales como en el acceso de todos a las prácticas artísticas”. Por supuesto, aquí podríamos añadir con razón que la sostenibilidad también importa.

Conclusión: desarrollo de una estrategia cultural

Es evidente que Bulgaria ya no está en la fase de trabajo “pionero”, tal como Stefan Kitanov lo describió en los años noventa del siglo pasado. Es también evidente que adoptar modelos y prácticas extranjeros, independientemente de lo importante que fueran y que continúen siendo para el período de transición, es ahora menos necesario en comparación con la necesidad de desarrollar un modelo nacional específico para la financiación y la gestión de la cultura: un modelo que permitirá las mejores condiciones para la creación de productos culturales y su participación en el mercado común, no sólo de la cultura y el arte, sino también de valores, capital, influencia política y, por supuesto, la inversión económica relacionada, conectada con el estatus. En este proceso, los dramatis personae del sector cultural–o sea, los artistas y las organizaciones públicas– deberían contar con formas de apoyo más amplias y más diversas por parte del Estado.

Al final de este texto, igual que al principio, me siento obligada a subrayar la necesidad de iniciar un proceso de debate público y reformular una estrategia para el desarrollo de la cultura, que permitirán el establecimiento de prácticas y partenariados sostenibles entre diversos agentes culturales. El proceso podría empezar lanzando la pregunta que, en mi opinión, ofrece como mínimo la posibilidad de elegir, y cada elección es también una oportunidad para la libertad de decisión: “¿Cómo ve usted Bulgaria?” o incluso “¿Cómo preferiría usted ver Bulgaria?”

Annex 1: Biographies
Those invited to share their personal experience and evaluation of the cultural-political changes that Bulgaria has been experiencing post-1989 are:
Page | 09 may 2007
Cultura Animi Foundation
A foundation that helps Bulgarian organisations participate in the processes of globalisation and accession to the Euro-Atlantic community. The main scope of …
Organisation | 03 may 2007
Hard Music and Sounds United - Drum and Base Formation
An organisation behind some of the most spectacular and well-attended events on the Bulgarian drum and bass scene. HMSU organises the annual Summer Open Air …
Organisation | 03 may 2007
Krug Association
Activities include publishing Circle magazine and organising non-traditional artistic acts, including literary readings in innovative places. Since 2002, Krug …
Organisation | 03 may 2007
Open Projects Foundation
A non-profit organisation founded in 2005 to create and support projects of an open character, which provoke creativity or lead to the creation of new art and …
Organisation | 04 may 2007
thumbnail
Арт офис
An agency for cultural promotion and distribution, which focuses on developing audiences …
Organisation | 03 may 2007
Арт център АЛТЕРА
A cultural institution that consists of a publishing house and an art centre. The art centre is a space for exhibitions, musical and literary salons, debates, …
Organisation | 03 may 2007
thumbnail
Асоциация на културните мениджъри в България
A professional association aiming to unite cultural managers with proven achievements in …
Organisation | 11 sep 2007
Галерия Сариев
The only specialised gallery for contemporary ceramics in Bulgaria, aims to stimulate the development of ceramics as a contemporary media through an active …
Organisation | 04 may 2007
 

Apúntese para conectar con toda Europa ¿Por qué apuntarse a LabforCulture?

Apuntarse